viernes, 6 de mayo de 2011

Día 16

Han pasado ya 15 días desde que se dio cuenta de que vive en un constante recordar y rememorar aquel lugar, en estos quince días no ha hecho más que ir y venir de allí, de planificar su presente de manera que encuadre ese lugar en el futuro, se levanta cada mañana de la misma manera, mirando por la ventana decepcionado al ver que sigue encerrado en el mismo lugar de siempre, si, puede que sea el lugar que le vio nacer, que hubo un tiempo que le hizo feliz, pero ahora, puede que por soledad, puede que por monotonía o simplemente porque sí, siente que ese lugar le mata cada día un poco más, que le quita la ilusión el y su gente. Recorre el pasillo con sus zapatillas de felpa y su pijama de rayas azul claro, aún son las 6 de la mañana, es verano y hace un día precioso, hoy Clarisa le ha preparado el café descafeinado, hoy no es día de trabajar es sábado y no piensa pisar el despacho hasta el lunes, hoy tan solo desea tumbarse en el césped y mirar el cielo, desde que se dio cuenta hace quince días el tema se ha vuelto mas obsesivo, no para de darle vueltas a una posibilidad y a otra de mirar fotografías de odiarse por mirarlas, de amar aquel lugar, de querer odiarlo, echa de menos despertarse en la litera de su habitación y ver el sol levantarse tras las colinas mientras el baja la empinada cuesta del campus hacía el gimnasio, hay algunos días que todo esto da igual ni lo piensa, tan solo se obsesiona con volver a aquella calle comprar comida para llevar, levantar la vista entre los edificios y el gentío que volvía a sus casas de trabajar, pegarle un mordisco y darse cuenta al instante que se estaba manchando de ketchup su camiseta nueva y darle absolutamente igual, es una de las cosas que tiene, allí todo tiene la importancia que tu le quieras dar, dicen que nos damos cuenta de lo que queremos o de cuanto queremos algo hasta que lo perdemos, él lo supo desde el instante que piso aquel lugar.

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